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jueves, 25 de julio de 2024

León come gamba

A ellas no les debo nada, rompen la realidad en cada bocanada, me desnudan al chascar con la lengua el paladar.

 

Y no puedo acabar sabiendo que está ella detrás. Que en cada orgasmo hay más, que no es sólo una mirada, que es esa lengua liberada que se dedica a cabrear a mi parte más animal.

 

Rugido a rugido lanza su mensaje de rubí y azabache, de saltos y baches.

Genética y amor que se unen en un lametón y se funden en una sonrisa que me suelta la brisa, la que me acaricia en cada pifia. Que me separo del todo cuando el suelo se vuelve lodo y sus labios mi podio.

 

Miguel Ángel. 01/03/2013, Sevilla



jueves, 18 de julio de 2024

Cómo cuidar su planta (2/2)

    (Primera parte: https://expresoydiario.blogspot.com/2024/07/como-cuidar-su-planta-12.html)

    Es importante que la tierra en la que hunde sus raíces sea de calidad, además, corre el riesgo de que su vegetal pueda llegar a asfixiarse si pasa demasiado tiempo dentro del mismo tiesto. Le aconsejamos cambiarlo cada cierto número de años. A veces podrán ser 2, a veces 4. Este ser disfruta de nuevos y coloridos entornos, con nuevos ruidos y luces, sin embargo, necesita tiempo para acostumbrarse. No intente cambiarlo demasiadas veces en un mismo año y espacie sus cambios de posición a lo largo de la casa para no llegar a generarle ansiedad, lo que podría ser fatal para el buen desarrollo de este futuro árbol.

    Háblele. No es necesario que sea todo el tiempo. No le aconsejamos que le pregunte por su vida, pues poco le importa y parece más bien paralelo a lo que pasa en su copa, donde residen sus preocupaciones. Háblele sobre lo que pasa en su “cabeza” y llévele la contraria, al menos, una de cada cuatro conversaciones. Esta planta disfruta el conflicto verbal, pero odia el sentimental así que, por favor, intente no ser vehemente con sus propias ideas; en muchos casos, este verde viviente asumirá posturas con las que ni siquiera conecta, simplemente por jugar.

              

    Por su naturaleza estática, a la planta le costará abrazarle o tocarle. Por favor, tome la iniciativa. Toque sus hojas, sus tallos y sus pistilos. Con el tiempo, conseguirá suficiente confianza como para que le sean devueltos. Es común en especímenes de este tipo que disfruten tocando más que lo que disfrutan siendo tocadas, pero encuentren un salto insalvable entre los espacios personales/plantales.

 

    Esperamos, sinceramente, que este manual de instrucciones, tan somero como ha sido posible para no abrumarle, le sea útil y pueda compartir una frondosa vida con su nueva compañera.

    Puede que esté pensando cuánta iluminación necesita. No se preocupe. Encontrará la luz en su compañía y será fiel a sus rayos si sigue los planos ofertados. Tenga un buen día, disfrute su verdor e intente no comerse a su planta por muy apetitosa que parezca. O sí. Consénselo con ella.

 

Miguel Ángel. 27/06/2024



jueves, 11 de julio de 2024

Cómo cuidar su planta (1/2)

    En estos tiempos desenfrenados en el entorno urbano puede que experimente un desconocimiento apabullante sobre el cuidado de seres vivos tales como los que encuentra ahora frente a usted. El ritmo de vida y las conexiones superfluas con la naturaleza, basadas en viajes furtivos a algún parque local y el contacto esporádico con un bicho que le repulse pueden ser las únicas fuentes de experiencia de las que dispone.

    Por ello, con ánimo de enriquecer su existencia, ha decidido hacerse con esta maravillosa planta. Puede que ni siquiera sepa muy bien cómo ha llegado hasta usted y sienta que sus necesidades pueden sobrepasar sus capacidades, mas no tema, en este pequeño tutorial procederemos a explicarle cómo mantenerla con vida y, si las sigue al pie de la letra, que goce de una salud exuberante durante el proceso.

 

    Las plantas como las que usted ahora posee se alimentan de pocos y suficientes nutrientes. Como en la buena química, las cantidades, orden y espacios entre tomas son más que necesarios para un correcto desarrollo.

    Quizás lo más importante es que usted riegue esta planta. Le aconsejamos hacerlo no demasiado; dele tiempo a su cloroplástico ser. Puede llegar a preguntarse cada cuánto debe hacerlo. Le aconsejamos, con este espécimen, que lo haga, al menos, una vez cada dos meses. Puede regarla más si la planta accede. Efectivamente, depende mucho del regante y de la situación de la planta. Es importante que esta agua sea de calidad y no una de las de cumplir. Puede incluir, de manera eventual, lágrimas de risa.

    (Segunda parte: https://expresoydiario.blogspot.com/2024/07/como-cuidar-su-planta-22.html)

Miguel Ángel. 27/06/2024


jueves, 4 de julio de 2024

Complejo de David (2/2)

(Primera parte: https://expresoydiario.blogspot.com/2024/06/complejo-de-david-12.html)

¿Padre, por qué me has abandonado? Se preguntan, coqueteando con el ateísmo, cuando las cosas no les vienen bien dadas, y miran con recelo al pobre energúmeno que, con dogmas o sin ellos, sólo pretende prosperar sin dañar a demasiadas hormigas en el camino.

¿Qué sería de ellos si tuviesen que andar el empedrado camino que lleva a algún objetivo honroso sin padrino que los embarque en su caravana? ¿Qué sería de ellos si dejasen volar a sus vástagos sin arroparlos en el frío invierno? ¿Qué sería de ellos si, por una vez, notasen la pedrada viniente y no la que se envía con furia? ¿Qué sería de ellos si fuesen conscientes de que miran al resto con un ángulo descendente?

Yo no lo sé. Quizás tenga que ver con que nos cuesta vernos victimarios y nos sentimos más cómodos representando a la víctima, con la piel del cordero sobre nuestros hombros, aún emanando sangre caliente por nuestras clavículas.

 

Y debería saberlo, porque soy yo quien les escribo, pero no les entiendo. Hay novelas que se me escapan, arcos para los que no estoy preparado y arquetipos que no domino. Este parece uno de ellos. El de quien, con el cuchillo en la mano, mientras un corazón late sus últimas lágrimas, piden justicia contra su ajusticiado, que en el suelo está ya a punto de adornar la casa de unos gusanos en un jardín de cipreses.

 

Me divierten más los putos, las enanas, las borrachas, los basureros, las taxistas, los perros y las flores. Tienen conversaciones sinceras, donde se llega a algo. Ellos avanzan, a trompicones o a cabezazos, los otros, mis esquivos protagonistas de hoy, le piden al narrador que les dibuje un camino de baldosas amarillas a la victoria.

 

Pues no hoy, jodeos. Comeos vuestras piedras. Idos a la mierda un rato.

 

Miguel Ángel. 6/5/24, Sevilla