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jueves, 11 de enero de 2024

Destino (segunda parte)

 (Primera parte: https://expresoydiario.blogspot.com/2024/01/destino.html)

Bien entrada la noche, con su luna, sus estrellas y su frío, que sucedía al otro lado del hormigón y las ventanas, unas pocas personas hablábamos de la alegría y de las miserias que tiene la vida.

Nos organizamos para descansar intermitentemente y hacer así más llevadero el turno, sin embargo, yo creía no poder disfrutar de microparadas en contraste con un verdadero sueño reparador y usé mi rato en hablar.

 

Creía recordar, de antaño, despertarme confuso en mitad de alguna noche, sin demasiadas fuerzas para atender a alguna emergencia y, supongo, eso está ahí, aferrado a mi inconsciente, gritándome que una muerte evitable o una secuela irreparable están esperando a mi cerebro por encender para susurrarme una carcajada poderosa al oído. Y a mí me gusta reírme, no que se rían de mí. Si acaso, conmigo. Buenas risas hemos echado la muerte y yo. Algún día os contaré una bonita historia sobre esto, el cáncer y un apósito.

 

Al tiempo, mi rato acabó y tocó a la siguiente persona, y a la siguiente, y a la siguiente. No obstante, en honor a la verdad, nadie durmió. Ojipláticas, mis compañeras se fueron fusionando conmigo, vocalmente, en un vórtice de filosofía, historia, arte, matemáticas, física y un variado de temas de esos que gestiona la entropía típica de una primera conversación donde se han soltado los lazos que nos atan a la parte menos vulnerable de nuestros intereses. “¿Cómo vamos a dormir con las cosas que cuenta este niño?” se atrevió a decirle una a la más cansada, que ligeramente se quejó, echada, sin poder dormir tampoco.

 

En realidad, no saber cuál es nuestro destino es lo más parecido a que no exista porque, que se tenga que cumplir no quiere decir que no tengamos una responsabilidad en cada cosa que decimos o hacemos.

 

Consideré que quizás mi destino era ser el que da el sermón de la montaña. Esperé que no porque siempre preferí ser el que se lía un pitillo al fondo junto al narizotas de Napia City.

 

Miguel Ángel. 30/12/2023, Sevilla