Me desperté tarde, hice yoga y
salté a la comba, porque es día par y eso pasa casi todos los días pares.
En algún momento llegué a la
ducha, sin haber comido nada en las últimas veinte horas. Dejé marchando el
altavoz con el “Behind blue eyes” de The Who y, justo cuando el agua empezaba a
calentarse, el altavoz se apagó.
Asumí, con la entereza que pude,
que iba a ser una ducha en silencio. Así, comencé a recordar lo que pasó hace
casi un día.
Llegué a mi primer turno como
retén en un hospital de Sevilla. Llevaba más de tres años sin pisar uno, en
general, pero los olores son internacionales, como las caras por los pasillos y
la deshumanización que trae acercar el proceso fabril al trato con personas.
Iba calmado, pero no sabía muy
bien por qué, como ajeno a que podría encontrarme cualquier cosa y mi
experiencia estaba en algún lugar recóndito de mi memoria. Supongo que esto
está relacionado, de alguna manera, con mi pasión por saltar de sitios altos y
ver el suelo acercándose, recordando que, por el momento, todo está bien.
Llegué a una salita donde un
señor con barba me esperaba. A mí y a otros re(h)tenes.
- ¿Cómo te llamas?
- Me llamo Miguel Ángel.
- Vaya, parece que no tienes
destino.
Podría haber sumado un “aún” a
esa frase, pero decidió no hacerlo.
Me hubiese gustado replicarle
“dime algo que no sepa” pero creo que quedaba por encima de mi estatus como
iniciado el tomarme esas confianzas.
Yo creo que el destino sí existe.
Creo que no es una especie de misión divina, sino más bien algo inexorable. Al
fin y al cabo, las decisiones que tomamos y ejecutamos, segundo a segundo, son
permanentes. ¿Qué diferencia a las decisiones por tomar de las ya tomadas más
que nuestra ignorancia? Supongo que ese es el problema, que la ilusión de un
libre albedrío que nos puede salvar de algo que tiene que pasar, sí o sí, es
reconfortante y a la vez, emancipador.
Mis pensamientos, siempre en el
pájaro y nunca en el meteorito a punto de rozar la atmósfera, se interrumpieron
con una asignación.
(Segunda parte: https://expresoydiario.blogspot.com/2024/01/destino-segunda-parte.html)
Miguel Ángel.
16/12/2023, Sevilla
