(Primera parte: https://expresoydiario.blogspot.com/2024/08/mbel-el-octavo-pasajero-12.html)
¡¿A que da miedo que te esperen detrás de las esquinas para darte sustos?!
¡¡Me cago en todos tus gfffff!! Respondí
Le
había costado no descojonarse mientras armaba todo esto y su cara intentando
asustarme mientras aguantaba la risa daba un aspecto tragicómico, muy Scream de
Scary Movie al natural, al rostro de la madre que yo iba a ver y rodear fuerte
con los brazos y darle las gracias y decirle que la quería.
Por
alguna razón con la que me cuesta acertar, mi primer sentimiento no fue
completar mi cometido, sino dejar escapar aire a presión por mi boca mientras
comenzaba a reírme.
¡Yo
iba ahora a darte las gracias por todo y esto es lo que me llevo! Dije entre
las apneas fatales que estaba experimentando mi madre entre carcajada y
carcajada.
Ella
no podía parar de reír abrazada a mí y yo aún sentía mis músculos tensos de la
sorpresa, preparado como estaba hace unos segundos para asesinar a mi agresor
apuñalándolo hasta la extenuación con un helado. De nata y galletas.
Iba
a tu cuarto a darte las gracias por todo. Acerté a decir cuando se recompuso y
sus frases comenzaron a entrecortarse entre palabra y palabra y no entre sílaba
y sílaba.
Eres
tonto. Coge los que quieras. No tienes que dar las gracias. Yo también te
quiero, culminó con un abrazo y dos besos tras los que marchó a seguir viendo
alguna telenovela extranjera o un tutorial para cometer filicidios de madrugada
de una manera exitosa.
Y
así se cumplieron mis voluntades anticipadas.
Miguel Ángel.
26/07/2024, Sevilla
